Una manzana deliciosa
–¿Está pasada? –dijo, mientras le daba la manzana mordida para que ella la probara. –Mmm… a ver… –se oyó un mordisco– mmumm…uuhumm… No...
–¿Está pasada? –dijo, mientras le daba la manzana mordida para que ella la probara. –Mmm… a ver… –se oyó un mordisco– mmumm…uuhumm… No...
Él, como todo buen payaso, llevaba los guantes blancos puestos cuando ella le abrió la puerta de la habitación setenta y cinco del segundo piso del hotel. Como ...